PARÍS. La primera ministra británica, Theresa May, buscó ayer en Francia el apoyo de su presidente, Emmanuel Macron, a su plan de la salida británica de la Unión Europea, que aboga por un mercado común de bienes británico-comunitario con cierta armonización regulatoria.
Su ofensiva diplomática se enmarca en la serie de viajes que la líder conservadora y algunos de sus ministros efectuarán a varios países europeos.
