ISLAMABAD. Pakistán cerró ayer la campaña electoral para las elecciones generales del miércoles protagonizada por las acusaciones de interferencias del Ejército y la violencia terrorista que ha dejado unos 180 muertos en varios atentados.
A partir de medianoche se paralizaron las actividades electorales para dar paso hoy a la jornada de reflexión, día previo a los comicios a los que están llamados a votar 105 millones de paquistaníes.
