WASHINGTON. La ciudadana rusa Mariia Butina, acusada de ser agente del Kremlin encubierta en EE.UU., tendrá que esperar en prisión preventiva mientras su caso continúa el proceso establecido, decidió ayer una jueza federal en una audiencia preliminar en Washington.
La magistrada dio por válida la argumentación del Gobierno en el caso y resolvió que Butina, que se declaró no culpable de los cargos que se le imputan, deberá esperar entre rejas que su causa proceda.
