El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró ayer a la Unión Europea (UE) que cuenta con una "tremenda" capacidad de castigo en materia comercial, especialmente en el sector del automóvil, si no le ofrece concesiones, una semana antes de recibir al presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker.
"Dijimos que si no negociamos algo justo, tenemos una tremenda capacidad de castigo que no queremos usar, pero tenemos grandes poderes", dijo Trump en unas declaraciones durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca.
"Incluidos los automóviles, los automóviles es lo más importante, y saben de lo que estamos hablando respecto a los automóviles y los aranceles", agregó. Trump ha insistido en la necesidad de que la UE acceda a sus exigencias de facilitar el acceso de productos estadounidenses al mercado europeo, y ha amenazado con aplicar aranceles de hasta el 20 % a las importaciones de automóviles europeos a EE.UU.
Washington ya ha impuesto aranceles a las importaciones de acero y aluminio de la UE como parte de su agresiva agenda proteccionista, medida a la que Bruselas ha respondido con acciones similares de represalia comercial aumentando los gravámenes sobre diversas exportaciones de EE.UU.
Las palabras de Trump se producen una semana antes de que reciba a Juncker en la Casa Blanca el próximo 25 de julio para discutir un amplio espectro de prioridades, incluidas políticas internacionales y de seguridad, contra el terrorismo, seguridad energética y crecimiento económico".
CONSECUENCIAS
Esta semana, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó en una declaración en el Congreso que las consecuencias de la actual escalada de tensiones comerciales son "difíciles de predecir".
No obstante, aseguró que "en general, los países que se han mantenido abiertos al comercio han crecido más rápido y con mayores ingresos. Mientras que los que han ido en una dirección más proteccionista han tenido peores desempeños".
