ESTAMBUL. El Gobierno turco levantó ayer el estado de emergencia, vigente desde el fallido golpe militar del 15 de julio de 2016, aunque quiere mantener algunas de sus restricciones con una nueva y polémica ley antiterrorista.
Al amparo del estado de emergencia, el Gobierno tenía la potestad de emitir decretos con fuerza de ley, suspender libertades y derechos fundamentales e imponer obligaciones financieras y laborales a los ciudadanos.
