EL CAIRO. Más de 400 rebeldes y sus familias a bordo de una decena de autobuses salieron ayer de la ciudad de Deraa, en el sur de Siria, en la primera tanda de insurgentes que abandona la urbe tras el acuerdo alcanzado el día 6 entre el Gobierno y los insurgentes, mientras que el Gobierno sirio ha intensificado su ofensiva aérea para controlar más localidades en la región.
Diez autobuses salieron hacia el norte de Siria con 407 rebeldes.
