BRUSELAS. Los líderes de la OTAN concluyeron ayer una cumbre marcada por los desacuerdos de los aliados con el presidente de EE.UU., Donald Trump, en asuntos como el reparto de responsabilidades en la Alianza, con el mensaje de que la organización sale fortalecida y comprometida con el gasto militar.
"Todos los aliados acordaron redoblar sus esfuerzos. Y esto hará a la OTAN más fuerte", aseguró el secretario, Jens Stoltenberg.
