EL CAIRO. Decenas de miles de personas han vuelto a sus hogares en la provincia de Deraa (sur de Siria), tras el cese de las hostilidades en virtud de un acuerdo entre las facciones opositoras y los mediadores rusos, que representa una rendición de los rebeldes y permitirá al Gobierno volver a controlar esta zona.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, más de 28.000 civiles han vuelto a las localidades.
