EFE. Los cadáveres de los ecuatorianos Óscar Villacís y Katty Velasco, secuestrados en abril de 2017, cuando se desplazaron a la provincia de Esmeraldas, fronteriza con Colombia, y que fueron asesinados en cautiverio, llegaron ayer a Quito en medio de las críticas al Gobierno de sus familias.
Los féretros arribaron cerca del mediodía al aeropuerto de Quito, donde la ministra de Justicia, Rosana Alvarado, reiteró el respaldo del Gobierno a los parientes de las víctimas.
