GINEBRA. Unos 320.000 personas han sido desplazadas de la región siria de Deraa, objetivo de una intensa campaña gubernamental para recuperarla del control de los rebeldes, según denunció ayer la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
"Unas 750.000 vidas están en peligro. Más de 320.000 están ahora desplazadas y sobreviven en condiciones horrendas e inseguras", afirmó el alto comisionado para los Refugiados, Filippo Grandi, citado en un comunicado.
