bruselas. Los líderes de la Unión Europea (UE) mantienen la esperanza de lograr un acuerdo común sobre inmigración después de que la cumbre informal celebrada ayer en Bruselas haya permitido a los dieciséis países participantes forjar un primer consenso sobre los puntos clave para abordar el problema.
La reunión se ha cerrado sin un acuerdo concreto, pero a su término la impresión compartida era la de un encuentro útil para intercambiar posturas y avanzar en la búsqueda de consenso.
