Un equipo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se instaló ayer en Nicaragua para participar en el reinicio del diálogo nacional hoy lunes, con el objetivo de superar una crisis sociopolítica que deja ya, al menos, 218 muertos.
El equipo está integrado por el colombiano Álvaro Botero, la peruana Fiorella Melzi, y otros dos expertos en derechos humanos que se sumaran en las próximas horas.
El grupo forma parte del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua, que dará seguimiento al cumplimiento de las recomendaciones y medidas cautelares emitidas por la CIDH.
El diálogo tiene como actores a representantes del presidente Daniel Ortega y de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, integrada por empresarios, sociedad civil, estudiantes y campesinos.
La presencia de la CIDH, así como de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH) y de la Unión Europea, fue un requisito establecido por la Alianza y aprobado por la Conferencia Episcopal, para reiniciar el diálogo, suspendido el pasado lunes por falta del cumplimiento de los acuerdos por parte de Ortega.
Representantes de Acnudh deben llegar mañana martes para sumarse a los trabajos de la mesa de diálogo, según el organismo. La Alianza Cívica espera que la presencia de los organismos garantice el cese de la represión de las "fuerzas combinadas" del Gobierno, compuestas por policías, fuerzas antimotines, parapolicías, paramilitares y grupos oficialistas, según las organizaciones defensoras de los derechos humanos.
