ROMA. Más de 300 inmigrantes esperan en el Mediterráneo en dos barcos a que algún país de la Unión Europea (UE) los acoja, mientras que Italia sigue insistiendo en que no permitirá desembarcar a naves de ONG.
Después de que la ONG alemana Lifeline asistió el miércoles a dos centenares de personas a pocas millas de Libia, actualmente en su embarcación hay unos 230 inmigrantes a bordo cerca de Malta.
