KABUL. Los talibanes secuestraron ayer a 33 empleados afganos -20 guardas de seguridad y 13 técnicos- de una compañía local encargada de la construcción de carreteras en la provincia de Kandahar, en el sur de Afganistán, y cuando las fuerzas de seguridad intervinieron se produjo un tiroteo en el que cuatro policías murieron y uno resultó herido, según un portavoz.
Los insurgentes atacaron la noche del jueves 21.
