MESEBERG. La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, consensuaron ayer una reforma de la eurozona y insistieron en el objetivo de armonizar una política migratoria, los dos puntales para reforzar a una Europa que, en opinión del segundo, está "ante la hora de la verdad".
Dotar de mecanismos "eficientes y soberanos" para afrontar futuras crisis y dar respuestas "consensuadas" para lograr "reducir la inmigración ilegal sin negar el derecho de asilo" son los desafíos.
