roma/parís. Las críticas de Francia a Italia por el rechazo de Roma al barco Aquarius con 630 inmigrantes indocumentados tensaron las relaciones entre los dos socios europeos, llevado a la convocatoria del embajador galo y a la anulación de la visita a París del ministro italiano de Economía.
El Gobierno que preside Giuseppe Conte exigió ayer disculpas inmediatas a Francia tras esas críticas por su gestión sobre el Aquarius, una situación que de momento ya ha provocado cancelar reuiones bilaretales ministeriales.
