WASHINGTON. El gobierno estadounidense afirmó ayer que las disputas por los aranceles con socios cercanos son "más bien una pelea familiar", al rechazar la calificación de guerra comercial, y apuntó que será uno de los principales temas a tratar por el presidente Donald Trump en la cumbre del G7 de este fin de semana en Canadá.
"Puede haber desacuerdos. No veo guerra comercial, yo lo veo más bien como una pelea familiar", aseguró Larry Kudlow, asesor económico de la Casa Blanca.
