EFE. El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva negó ayer ante un juez, en calidad de testigo, que Río de Janeiro fuera escogida como sede de los Juegos Olímpicos de 2016 gracias al pago de sobornos a delegados del Comité Olímpico Internacional (COI).
"Nunca supe de alguna negociación ilegal; incluso firmé un decreto en 2009 para garantizar la transparencia de todos los actos. Lamento que haya surgido una denuncia ocho años después", aseguró.
