Luiz Inácio Lula da Silva recibió ayer, lunes, entre lágrimas el “diploma” de presidente electo de Brasil, definiendo su acceso al poder por tercera vez como un triunfo de la democracia al final del mandato de Jair Bolsonaro.
“Mucho más que la ceremonia de diploma de un presidente electo, esta es la celebración de la verdadera democracia”, dijo el líder político, de 77 años, que ya gobernó el gigante sudamericano entre 2003 y 2010.
Mientras que, la Policía brasileña y manifestantes bolsonaristas chocaron en inmediaciones de la sede de la fuerza en Brasilia, luego de la detención de un cacique indígena involucrado en protestas antidemocráticas.
