La violenta erupción del volcán de Fuego, en Guatemala, el domingo 3 ya dejó 69 muertos. Además, hay 46 heridos, más de 1.7 millones de afectados, 3.271 evacuados y 1.877 albergados en los departamentos de Escuintla (sur) y Sacatepéquez (oeste), que junto al de Chimaltenango (oeste) son los más afectados por la erupción volcánica. Hay un número no preciso de desaparecidos. El presidente Jimmy Morales, en una visita a la zona de la tragedia, pidió ayer "paciencia" a los habitantes.
En un recorrido por la comunidad de El Rodeo, en el departamento sureño de Escuintla, una de las áreas más devastadas, Morales dijo que su Gobierno declaró el estado de calamidad pública para atender la emergencia y reparar la infraestructura dañada por las toneladas de rocas y arena que cayeron sobre las poblaciones.
Morales tras su llamado a la calma, a la serenidad, y también pidió "paciencia", agregó que hay cocinas móviles del Ejército para dar alimentos calientes a los damnificados, y que hay suficiente agua potable y también provisiones para cubrir la emergencia. "Bendito sea Dios", dijo.
La portavoz del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), Mirna Zeledón, dijo ayer lunes a Efe que en las últimas horas la cifra de fallecidos se ha elevado y que de las 69 víctimas mortales confirmadas solo 13 han sido identificadas.
Agregó que fueron registrados ocho fallecidos en la comunidad de Alotenango, en el central departamento de Sacatepéquez, seis cuerpos ubicados en la morgue del sureño departamento de Escuintla, donde también fueron agrupados 48 cadáveres en el salón de la aldea Hunahpú.
