PARÍS. Por primera vez desde la caída del líder libio Muamar Gadafi hace siete años, las principales facciones que dominan Libia llegaron ayer a un "histórico" acuerdo en París para celebrar elecciones el 10 de diciembre y superar las divisiones que han sumido al país africano en la crisis.
Auspiciado por la ONU, el pacto contó con el respaldo de los dos autoproclamados líderes, Fayez al Serraj y Jalifa Hafter.
