Los candidatos a las elecciones presidenciales de hoy en Colombia apuraron ayer las últimas horas para atraer el voto en una campaña altamente polarizada que llevó al jefe de la Misión de Veeduría Electoral de la OEA, Kevin Casas, a recomendarles "bajar los decibeles" de sus discursos.
No en vano, se espera que en estas elecciones el tradicional abstencionismo se reduzca en unos comicios en los que están llamados a las urnas más de 36.2 millones de ciudadanos.
Para ello, la Registraduría Nacional, entidad organizadora de las elecciones ha habilitado 96.724 mesas distribuidas en 11.233 puestos de votación en todo el territorio nacional.
Entre los puntos que estarán habilitados se cuentan dos que tuvieron que ser trasladados ante la crisis que se vive en la central hidroeléctrica de Ituango, ubicada en el departamento de Antioquia (noroeste), donde miles de personas han abandonado sus casas ante el temor de que el río Cauca las arrase.
El registrador nacional, Juan Carlos Galindo, dio un parte de tranquilidad al asegurar que los comicios cuentan con "plenas garantías" tanto en los documentos electorales como en el software que fue puesto en duda por el candidato izquierdista Gustavo Petro.
