COPENHAGUE. El Parlamento sueco aprobó ayer una reforma legal que permitirá considerar violación cualquier acto sexual si no ha existido un consentimiento expreso verbal o gestual.
"El límite para considerar acto punible la participación en una actividad sexual es si es voluntaria o no. Ya no será necesario usar violencia o amenazas o aprovecharse de la situación especialmente vulnerable de la víctima para que sea considerada violación", consta en la propuesta de ley.
