El exministro brasileño José Dirceu ingresó ayer en prisión condenado a 30 años por corrupción, el mismo delito que llevó a la cárcel al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, de quien fue el más fiel escudero durante décadas.
Así como Lula, encarcelado desde el 7 de abril y condenado a doce años, Dirceu también fue hallado culpable de haber recibido sobornos de la vasta trama de corrupción que operó en la estatal Petrobras y fue destapada en 2014 por la operación Lava Jato.
Su ingreso en prisión supone otro duro golpe para el Partido de los Trabajadores (PT), en el que mantiene una fuerte influencia a pesar de que los últimos años los ha pasado entre la cárcel y los tribunales, implicado en todos los escándalos que salpicaron a esa formación.
