El presidente estadounidense, Donald Trump, se mostró ayer prudente al comentar la reciente amenaza de Corea del Norte de cancelar la cumbre prevista para el 12 de junio con Kim Jong-un, en Singapur, aunque reiteró que insistirá en la desnuclearización de la península coreana.
"No hay ninguna decisión. No nos han notificado en absoluto, tendremos que ver. No hemos visto nada, no hemos oído nada. Veremos lo que ocurre", dijo Trump en declaraciones al respecto al recibir en la Casa Blanca a su homólogo uzbeco, Shavkat Mirziyóyev.
En una muestra de prudencia poco habitual, y ante las continuas preguntas de los periodistas, el mandatario estadounidense evitó comentar la posibilidad de la suspensión del encuentro.
Reiteró, no obstante, que no cambia sus planes de insistir en la desnuclearización de Corea del Norte en su reunión con Kim.
Este fin de semana se había dado un nuevo hito con el anuncio de Pionyang de que está tomando "medidas técnicas" para desmantelar su centro de pruebas nucleares, que llevará a cabo entre el 23 y el 25 de mayo, algo que Trump agradeció como "un gesto muy inteligente y gentil".
