La guerra en Siria atraviesa un momento determinante en el que puede poco a poco desvanecerse, mediante un acuerdo entre las grandes potencias, o surgir nuevos focos de combate, explicó ayer el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC), Peter Maurer.
"Creo que hemos entrado en la era de la posbatalla. Lo que vemos hoy es que hay distintas áreas controladas relativamente por diferentes actores, el Gobierno, Turquía, grupos opositores apoyados por los poderes occidentales. Y estos intentan ampliar y consolidar el control sobre otros territorios, lo que es muy diferente de la Siria de hace un año", afirmó Maurer.
"Estamos ante un momento determinante, donde los grandes actores o generarán un consenso para parar la guerra e ir a una fase de más tranquilidad, o veremos otra vez una situación muy peligrosa donde posiblemente en los límites de esas zonas de influencia puede haber nuevas operaciones de combate", agregó.
