El presidente brasileño, Michel Temer, denunció ayer que la divulgación de informaciones que salpican a su familia en un escándalo de lavado de dinero mediante la compra de inmuebles es una "irresponsabilidad" y un "disparate" que solo busca desmoralizar a la presidencia.
El jefe de Estado convocó a la prensa al Palacio presidencial de Planalto para, en un pronunciamiento inesperado, inédito, improvisado y en el que se mostró indignado y enojado, defender la "honra de su familia" ante las acusaciones de que lavó dinero procedente de sobornos con la compra de inmuebles a nombre de su esposa y de su hijo de nueve años. "Decidí salir a defenderme porque quiero invalidar lo que se divulgó hoy para intentar vulnerar la moralidad de la Presidencia de la República", afirmó.
