WASHINGTON. La canciller alemana, Angela Merkel, intentó ayer mejorar su relación personal con el presidente de EE.UU., Donald Trump, y de acercar posturas en temas comerciales, pero su visita quedó opacada por la cálida recepción que recibió tres días antes al mandatario francés, Emmanuel Macron.
Merkel logró que su segunda reunión con Trump en Washington fuera más cordial que la primera.
