WASHINGTON. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró ayer que desea retirar a los alrededor de 2.000 soldados estadounidenses que están en Siria "lo antes posible", pero aseguró que quiere dejar "una huella duradera" en el país árabe y no dar "vía libre" a Irán para que haga lo que quiera.
"Volveremos a casa, pero queremos dejar una huella fuerte y duradera", dijo Trump.
