Tal como lo indicaban las encuestas, el oficialista Mario Abdo Benítez, del Partido Colorado (PC), ganó las elecciones de ayer domingo en Paraguay y sucederá en el cargo a Horacio Cartes, quien entregará el mando el próximo 15 de agosto.
El oficialista se impuso con el 46,49 % de los votos, seguido por Efraín Alegre (Alianza Ganar), con el 42,73 %, con el 96,76 % de las mesas escrutadas.
Mucho más atrás quedó Juan Ybañez (Partido Verde), con apenas un 3,24 %. Los otros siete candidatos ni siquiera pudieron alcanzar un por ciento de votos.
De esta manera, el Partido Colorado, que tuvo el control del país durante siete décadas, seguirá en el poder.
"El resultado es irreversible", dijo el jefe del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Jaime Bestard, declarando formalmente a Abdo presidente electo.
Su victoria fue mucho más estrecha de lo proyectado por los sondeos previos e incluso por algunas encuestas a boca de urna el mismo domingo.
Abdo, hijo del secretario privado del dictador Alfredo Stroessner, que gobernó Paraguay con mano de hierro por 35 años hasta 1989, venció en la interna partidaria por la candidatura a la corriente del actual mandatario Horacio Cartes.
Aunque no hubo grandes diferencias a nivel de propuestas macroeconómicas entre los principales candidatos, Abdo representa la continuidad y propone tributos bajos y exenciones para estimular la inversión extranjera y la producción del agro del país.
