PRAGA. El ministro de Interior de Eslovaquia, Tomas Drucker, anunció ayer su dimisión solo tres semanas después de asumir el cargo, en medio de nuevas protestas sociales tras el asesinato hace dos meses de un periodista de investigación, informa la cadena TA3.
La dimisión de Drucker parece estar relacionada con la creciente presión ciudadana, que el domingo 15 salió de nuevo a las calles de Bratislava.
