La clase política estadounidense reaccionó ayer al ataque ejecutado el viernes 13 de madrugada contra Siria, mientras que el presidente sirio Bachar al Asad denunció las "mentiras" de occidente en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.
Aunque en general los miembros de la administración aprueban la operación, algunos consideran que fue insuficiente puesto que no evita el uso de armas químicas en el futuro.
"El ataque fue proporcional y justificado (...), pero no tenemos una estrategia global y profunda para abordar lidiar con Siria", señaló este sábado la senadora Susan Collins en una entrevista a la cadena ABC News.
La republicana, que forma parte del Comité de Inteligencia del Senado, reconoció que la situación en Siria es "un asunto difícil", pero defendió la necesidad de encontrar una solución a largo plazo para impedir que el gobierno de Bachar Al Asad pueda volver a usar armas químicas, tal y como ha hecho "en 15 ocasiones", según dijo.
En similar sentido se expresó la también senadora republicana Joni Ernst en declaraciones al canal NBC al sostener que Estados Unidos debe asegurarse de que Al Asad, al que tildó de "criminal de guerra", no vuelve a recurrir al uso de armas químicas.
"Me satisface que diéramos este paso, pero ahora tenemos que hablar sobre qué hacer en el futuro", agregó Ernst en referencia a la ofensiva ejecutada el viernes 13 por Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra Siria en respuesta al ataque con armas químicas contra la población rebelde de Duma.
