Hasta la mitad de la carrera de China, parecía que esta temporada iba a ser una constante lucha entre dos: Ferrari por volver a la cima contra Mercedes por no dejarse conquistar, pero ayer domingo el australiano Daniel Ricciardo estropeó la lucha al agregarle al mundial el nuevo ingrediente energético de su Red Bull.
El piloto de 28 años realizó una impresionante carrera y se proclamó ayer domingo campeón del Gran Premio de China de Fórmula Uno, la tercera prueba del mundial, que estuvo marcada por varios incidentes entre pilotos y por los neumáticos utilizados.
Después del fiasco de la anterior carrera en Baréin donde ninguno de los dos pilotos de Red Bull logró acabar (Ricciardo se paró al quedarse sin energía en la primera vuelta y Verstappen reventó un neumático y también quedó fuera), los mecánicos del equipo se resarcieron gracias a su apuesta de poner neumáticos de compuesto blando para las últimas vueltas.
