El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, advirtió ayer que su Gobierno está "preparado" para volver a atacar Siria si es necesario y para defenderse de posibles represalias de Damasco o sus aliados, y dijo que el régimen Bachar al Asad tendrá "un precio que pagar" si usa de nuevo armas químicas.
"Estados Unidos está preparado para actuar de nuevo de forma sostenida para asegurar que Siria entiende que habrá un precio que pagar si vuelven a usar armas químicas de nuevo", dijo Pence a un reducido grupo de medios, entre ellos EFE, en Lima.
Pence aseguró que el ataque lanzado por EE.UU. en coordinación con Francia y el Reino Unido fue "un éxito extraordinario" y "ha degradado y mutilado la capacidad de Siria de llevar a cabo ataques con armas químicas contra civiles inocentes". "Este es un paso moralmente correcto que había que dar", defendió Pence en relación al ataque anunciado la noche del viernes 13 por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Trump declaró ayer "misión cumplida" en Siria, un mensaje que generó críticas en Estados Unidos debido a que ese fue el mismo mensaje que envió en 2003 el entonces presidente George W. Bush, poco después de la invasión de Irak, y esa guerra se prolongó varios años más.
ONU
Estados Unidos advirtió ayer en la ONU que si el régimen de Bachar al Asad continúa usando armas químicas en Siria, está preparado para mantener la presión y tiene sus propias armas "preparadas y cargadas".
"Estamos reparados para mantener la presión si el régimen sirio es tan estúpido como para poner a prueba nuestra voluntad", afirmó la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, durante una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Haley dijo que con el ataque lanzado en las últimas horas contra posiciones sirias por su país, el Reino Unido y Francia se dio un "mensaje claro" de que no ser permitirá que el régimen de Al Asad continúe usando armas químicas.
El Consejo de Seguridad de la ONU analizó ayer la situación en Siria, por quinta vez esta semana, pero como en las ocasiones anteriores la reunión acabó sin acuerdos y dejó claras las profundas divisiones entre EE.UU. y Rusia.
Las reuniones, cuatro de ellas públicas y otra a puerta cerrada, tuvieron lugar para intentar buscar una respuesta conjunta ante las denuncias del uso de armas químicas, el 7 de abril, en la localidad siria de Duma.
