La ofensiva lanzada ayer por EE.UU., el Reino Unido y Francia contra el Gobierno de Bachar Al Asad combinó ataques aéreos y misiles proyectados desde buques en el Mediterráneo, informó ayer el Pentágono.
"Fuerzas navales y aéreas estadounidenses, francesas y británicas estuvieron implicadas en la operación", explicó el jefe del Estado Mayor Conjunto de EUA, general Joseph Dunford.
Estas fuerzas perpetraron tres ataques en los que destruyeron un centro de investigación científica utilizado para el desarrollo y producción de armas químicas, dos depósitos con armamento químico y un "importante centro de comandancia", detalló Dunford.
Los ataques tuvieron como objetivo "disuadir" a Al Asad del uso futuro de armas químicas tras un presunto ataque de este tipo ocurrido el sábado 7 de abril en la ciudad de Duma.
Antes de que Dunford especificase los objetivos de la ofensiva, el presidente de EE.UU., Donald Trump, informó para anunciar su orden de perpetrar "ataques de precisión" contra las "capacidades de armamento químico" del Al Asad.
Dunford dijo que los ataques de ayer fueron "cuantitativamente y cualitativamente diferentes a los de 2017".
"El año pasado lanzamos un ataque unilateral a una sola posición (...) Esta noche lanzamos ataques con dos aliados contra múltiples posiciones que resultarán en una degradación a largo plazo de la capacidad de Siria de investigar, producir y utilizar armas químicas y biológicas", manifestó.
"NO HAY MÁS ATAQUES"
El secretario estadounidense de Defensa, James Mattis, manifestó ayer que no tienen planificados ataques adicionales en Siria después del realizado anoche contra varios objetivos del país árabe.
Mattis declaró que no hay acciones adicionales previstas de momento luego de que Trump manifestó que están dispuestos a sostener este tipo de respuesta hasta que el Gobierno sirio 'detenga el uso de armas prohibidas'.
Medios locales indicaron que el ataque pone a EE.UU. en riesgo de inmiscuirse más en la guerra de Siria, días después de que Trump expresó que quería retirar a dos mil militares norteamericanos desplegados en el país árabe sin la anuencia de las autoridades locales.
Asimismo, el diario The New York Times consideró que este proceder plantea la posibilidad de una confrontación con Rusia e Irán, naciones a las que Trump apeló directamente en sus palabras anoche.
