Michael Cohen, el abogado personal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió ayer a un juez de Nueva York que impida al FBI examinar los documentos que obtuvo en los registros de que fue objeto esta semana.
La presentación legal de Cohen presentó ayer en la corte del distrito sur de Nueva York, con sede en Manhattan, una petición para impedir que los agentes accedan a los documentos requisados en su oficina y en un hotel en el que se aloja, hasta que se haga un registro "de manera escrupulosa" y con todas las garantías.
Para mostrar su oposición, la Fiscalía del distrito sur de Nueva York interpuso poco después un escrito en el que desveló que Cohen está bajo investigación criminal.
The Washington Post, citando a fuentes familiarizadas con la investigación, había asegurado que Cohen se enfrentaba a dos delitos (infracción de las leyes de financiación de campañas electorales y fraude bancario), pero esta es la primera vez que la Fiscalía neoyorquina confirma públicamente una investigación criminal.
