El presidente de EE.UU., Donald Trump, lanzó ayer una amenaza directa a Rusia para que se prepare para una ofensiva con misiles en Siria como represalia por el presunto ataque químico del pasado fin de semana en Duma, que la comunidad internacional atribuye al régimen de Bachar al Asad.
"Rusia promete derribar todos los misiles disparados contra Siria. Prepárate Rusia, porque van a ir, suaves y nuevos e '¡inteligentes!'", amenazó Trump a primera hora de la mañana a través de un mensaje en su cuenta en Twitter en el que, además, criticaba a Moscú por asociarse "con un animal que mata con gas a su gente y ¡disfruta!".
Mientras Trump elevó su tono beligerante en las redes sociales, su secretario del Departamento de Defensa, James Mattis, precisó que las Fuerzas Armadas de EE.UU. están preparadas para proporcionarle al presidente "la respuesta militar que determine" para castigar al Gobierno sirio.
"Estamos preparados para proporcionarle al presidente la respuesta militar que determine", advirtió Mattis durante una breve declaración ante los medios en el Pentágono.
En cualquier caso, Mattis afirmó que aún se están "recabando informes de inteligencia" sobre el ataque a Duma, en el que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) murieron, al menos, 43 personas con "síntomas relacionados con una exposición a químicos altamente tóxicos".
A pesar del hermetismo lógico del Pentágono, Trump ha dejado claro con sus palabras en las últimas horas que el ataque contra el "régimen" del "animal" Al Asad podría ser inminente.
Sin embargo, horas después de que el presidente amenazó abiertamente a Rusia y Siria en las redes sociales, la Casa Blanca aseguró que existen "otras opciones sobre la mesa" y rechazó que Trump hubiera establecido un plazo específico.
"No es la única opción, existen otras opciones sobre la mesa", señaló la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, durante un rueda de prensa, poco antes de sorprender a los periodistas al anunciar que el mandatario analizó con sus asesores otras posibles represalias, momentos previos de que se cumplió el plazo dado por Trump el lunes 9.
