PARÍS. Millones de personas se vieron afectadas ayer en Francia por la primera de las 36 jornadas de huelga convocadas en menos de tres meses en el ferrocarril contra los planes del Gobierno de Emmanuel Macron, unos paros que amenazan con poner en jaque el programa de reformas del presidente.
La compañía estatal de ferrocarriles solo pudo mantener uno de cada ocho trenes de alta velocidad, un porcentaje equivalente en los otros convoyes.
