BEIRUT. Unas 7.000 personas, entre ellas 2.200 combatientes, salieron en las últimas horas de Guta Oriental, en la mayor tanda que abandonó hasta ahora esta región de las afueras de Damasco, hacia áreas bajo control islamista en el norte de Siria, informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Un primer grupo de esas personas llegó a bordo de autobuses a la zona de Qala al Madiq, en la provincia central de Hama y de camino a Idleb, su destino final.
