Abdelfatah al Sisi fue reelegido presidente de Egipto al obtener el 92 % de los votos en unas elecciones marcadas por una participación del 42 %, cinco puntos inferior a los comicios de hace cuatro años y diez puntos por debajo de los de 2012, según datos preliminares difundidos ayer.
El diario Al Ahram, el periódico oficial más importante del país, informó de que Al Sisi obtuvo cerca de 23 millones de votos de los 25 millones de sufragios emitidos en total.
El único contrincante del exmariscal, Musa Mustafa Musa, líder del partido Al Gad (El Mañana), obtuvo el 3 % de los votos, según Al Ahram, lo que equivale a cerca de 750.000 sufragios.
Musa no participó en mítines electorales y reconoció que solo se presentó con el único propósito de evitar que la contienda se convirtiera en un referéndum por la ausencia de otros candidatos. El porcentaje de papeletas nulas, aunque no fue especificado por Al Ahram, se situaría cerca del 5 %, lo que superaría a los sufragios logrados por el líder de Al Gad.
Con estos resultados, Al Sisi cumplirá un segundo mandato de cuatro años y permanecerá en el cargo hasta 2022.
En los comicios de 2014, los primeros a los que concurrió el "rais" tras el golpe de Estado que encabezó un año antes y con el que desbancó al islamista Mohamed Mursi en el contexto de unas protestas multitudinarias, el actual presidente se impuso con el 96,91 % de apoyo, una cifra muy cercana a la avanzada ayer. Sin embargo, entonces, la participación se situó en el 47,4 %, más de cinco puntos por encima de los registrados en esta votación.
La gran incógnita en las elecciones era el dato de participación y el nivel de apoyo con el que cuenta el presidente.
Según las cifras aportadas por el diario oficial, la participación está diez puntos por debajo de la registrada en las presidenciales de 2012, las únicas realizadas en la historia del país con garantías democráticas.
