Los 17 estados miembros de la Unión Europea (UE) decidieron expulsar a 56 diplomáticos rusos, una acción coordinada que se suma a la respuesta internacional al envenenamiento del exespía ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia en Salisbury (sur de Inglaterra) el 4 de marzo.
Esta reacción es una "consecuencia directa de las discusiones del Consejo la pasada semana sobre el ataque de Salisbury" y no excluye "medidas adicionales, incluidas más expulsiones, en los próximos días o semanas", anunció el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en Twitter.
Tusk recordó que el jueves 22 los líderes de la UE, reunidos en una cumbre, expresaron su apoyo al Reino Unido (que la semana pasada ya expulsó a 23 diplomáticos rusos, medida que fue replicada en los mismos términos por Moscú), al señalar que es "altamente probable" que Rusia sea responsable del ataque y que "no hay otra explicación plausible" para el mismo.
El 4 de marzo, Skripal y su hija fueron hallados inconscientes cerca de un centro comercial de Salisbury y se encuentran desde entonces en estado crítico.
ESTADOS UNIDOS
El presiente de Estados Unidos, Donald Trump, se sumó ayer a las sanciones a Rusia por el intento de asesinato con un agente químico del exespía Sergei Skripal con la orden de expulsión de 60 funcionarios rusos y el cierre del consulado ruso en Seattle (Washington).
"Tomamos estas medidas para demostrar nuestra inquebrantable solidaridad con el Reino Unido y para imponer consecuencias a Rusia por sus constantes violaciones de las normas internacionales", explicó la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, mediante un comunicado.
