El expresidente de Francia, Nicolas Sarkozy, fue imputado ayer por haber cubierto “ilegalmente” con dinero libio la campaña electoral que en 2007 le llevó al Gobierno y fue dejado en libertad con control judicial.
Tras 25 horas de interrogatorio en arresto, los jueces que instruyen la presunta financiación ilícita de su campaña victoriosa le imputaron delitos de corrupción pasiva, financiación ilegal de campaña electoral y receptación de dinero libio, según apuntan medios locales. Se trata de la segunda imputación de Sarkozy por la justicia francesa, que ya le inculpó en un caso de corrupción.
El interrogatorio había comenzado el martes 20, y salvo un receso de nueve horas durante la noche, se prolongó hasta ayer, momento en el que fue presentado a los jueces.
Los agentes de la división anticorrupción (Oclciff) le interrogaron en la sede de la Policía Judicial de Nanterre, en el extrarradio de París.
