La Policía brasileña encontró ayer los cuerpos de las tres jóvenes que estaban desaparecidas desde el sábado en el estado de Ceará (noreste) tras haber sido torturadas y decapitadas por un grupo de hombres que filmó el crimen y divulgó el video en las redes sociales.
Los cadáveres estaban enterrados en un agujero en el manglar del Río Ceará, en las afueras de Fortaleza, la capital regional, informó el Cuerpo de Bomberos. "Los cuerpos fueron hallados cubiertos de barro y follaje y un en avanzado estado de descomposición", aseguró el capitán del Cuerpo de Bomberos de Ceará, Manuel Sidney, en declaraciones a medios locales.
Dos hombres detenidos el martes 6 por su responsabilidad en el crimen informaron a la Policía el lugar en el que estaban los restos de las jóvenes. Los propios asesinos publicaron en sus redes sociales el día 3 un video con imágenes en las que torturaban a las jóvenes para luego decapitarlas, lo que facilitó que la Policía arrestara a tres de los acusados.
La Policía Civil de Ceará también detuvo a un adolescente sospechoso de participar en el crimen. De los cuatro arrestados, tan solo uno confesó haber presenciado los homicidios y la ocultación de los cuerpos, pero negó su participación efectiva, según fuentes policiales.
La Secretaría de Seguridad Pública de Ceará informó que logró identificar a un quinto sospechoso, un hombre de 19 años que consiguió huir antes de la llegada de los equipos policiales.
