EL CAIRO. Amnistía Internacional denunció ayer que las Fuerzas Armadas egipcias utilizaron bombas de racimo, un arma prohibida internacionalmente por sus efectos indiscriminados y de largo plazo, en la ofensiva que llevan a cabo desde febrero en el norte del Sinaí.
El ejército difundió el 21 de febrero un vídeo a través de Twitter en el que afirmaban que "elementos terroristas" colocaron artefactos explosivos improvisados en el terreno.
