PRAGA. El asesinato de un periodista eslovaco, que investigaba la conexión de la mafia italiana con dos colaboradores del primer ministro, Robert Fico, ha causado un terremoto político que se ha cobrado ayer la dimisión de un ministro y la exigencia de la oposición de que se destituya al responsable de Interior.
El periodista Jan Kuciak, de 27 años, y su novia, Martina Kusnirova, fueron encontrados muertos a tiros, en un crimen que las autoridades vincularon con su trabajo.
