DACA. Al cumplirse ayer seis meses del éxodo que ya ha llevado a 688.000 rohinyás a Bangladés, las agencias humanitarias hablan de mejoras en las condiciones de vida en los campamentos pero advierten de que todavía hay muchos problemas.
Mientras Birmania se prepara con demora para una repatriación pactada hace ya meses, el flujo de miembros de esta minoría musulmana a Bangladés no cesa, con 2.279 nuevas llegadas entre el 22 de enero y el 22 de febrero.
