APG, Cochabamba.- La fiesta del clásico cochabambino llegó ayer por primera vez a la localidad de Ivirgarzama, distante a 224 kilómetros de Cochabamba, donde Aurora, local por efectos de recaudación, y Wilstermann igualaron sin apertura del marcador (0-0), en un encuentro parco y con escasas emociones, por la quinta fecha del torneo Apertura.
Las expectativas generadas alrededor de este compromiso estuvieron por encima del desarrollo del juego, en el estadio Evo Morales, donde hubo cautela en ambos lados, sin arriesgar demasiado y donde se notó más coraje por tratar de sacar adelante el partido; aunque sin el aporte futbolístico para marcar la diferencia.
Con una temperatura de 33 grados centígrados, que obligó a realizar dos pausas para que los futbolistas puedan refrescarse, el compromiso finalizó con una división de honores, un resultado que para ninguno de estos elencos es beneficioso.
