ADIS ABEBA. El Gobierno de Etiopía declaró ayer el estado de emergencia en el país, después de que el primer ministro, Hailemariam Desalegn, dimitiese ayer de su cargo, informaron ayer medios locales.
Al menos, diez personas han muerto esta semana en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad durante una huelga de tres días en la región de Oromia, donde vive uno de los principales grupos étnicos del país.
