El Congreso de Estados Unidos puso punto final ayer al drama presupuestario que ha protagonizado en los últimos meses, aunque incurrió en un segundo cierre administrativo que duró apenas unas horas.
Después de que los líderes del Senado alcanzaran un acuerdo bipartidista para la financiación de los próximos dos años, el proceso se oscureció inesperadamente el jueves 8, cuando todo parecía listo para aprobar los fondos antes de que expiraran a medianoche y el senador libertario Rand Paul bloqueó la votación con una maniobra legislativa.
Paul, quien se opone fervientemente a cualquier aumento del gasto público, no permitió que se acelerara el voto para evitar el cierre administrativo antes de que se acabara el día, por lo que los congresistas tuvieron que esperar hasta bien entrada la madrugada para aprobar el plan presupuestario.
El Congreso aprobó finalmente un proyecto de ley para financiar el Gobierno estadounidense hasta el 23 de marzo, un texto que otorgará margen a los legisladores para ultimar el plan de financiación bipartidista que han acordado para los fondos federales de los próximos dos años fiscales.
"Llegamos a un compromiso bipartidista que prioriza la seguridad y el bienestar del pueblo estadounidense. Una vez que el presidente firme este proyecto de ley, tendremos un camino claro para seguir nuestra ambiciosa agenda para 2018", afirmó el presidente de la Cámara Baja, el republicano Paul Ryan, en un comunicado. Pocas horas después del voto final en el Congreso, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó la ley para poner fin a apenas nueve horas de cierre administrativo.
"Ya he firmado la ley. Nuestro Ejército ahora será más fuerte que nunca. Amamos y necesitamos a nuestros militares y les damos todo, y más. Primera vez que esto ha sucedido en mucho tiempo. ¡También significa EMPLEOS, EMPLEOS, EMPLEOS!", dijo el mandatario a través de su cuenta de Twitter.
