COLOMBO. El Gobierno de Maldivas defendió ayer el vigente estado de emergencia tras acusar de "conspiración" y "golpe" al Tribunal Supremo en una jornada de detenciones, incluida la del presidente del máximo órgano judicial, pese a la presión de la comunidad internacional a las autoridades del archipiélago.
La crisis que se abrió después de que el Tribunal Supremo decidió retirar los cargos a nueve políticos opositores y rehabilitar en sus cargos a 12 diputados de la oposición.
